martes, 21 de junio de 2016

ESTRATEGIA FINANCIERA PARA PYMES

La profunda crisis económica y la falta de financiación han llevado a numerosas pequeñas y medianas empresas al cese de su actividad. Pese a que es un importante factor, no podemos olvidar que la mala gestión, la falta de previsión y el insuficiente conocimiento también han influido en el fracaso de algunos negocios. 

Sin embargo, otras muchas pymes han conseguido superar la crisis e incluso han salido fortalecidas y están en pleno crecimiento. Es en este momento cuando estas empresas se enfrentan a otra dificultad: el negocio necesita más recursos y, por tanto, mayor financiación.

Los empresarios deben tener en cuenta que una de las claves de su éxito es diseñar una adecuada estrategia financiera para su pyme. Para ello, es necesario identificar los objetivos económicos de cada empresa a corto y largo plazo y dotarlos de los instrumentos financieros adecuados a cada período. La financiación a largo plazo se centrará en el activo no corriente, el activo fijo, y la financiación a corto plazo en el activo corriente, el circulante.


Pasos en una estrategia financiera


1) El primer paso es realizar un análisis económico financiero de la empresa y obtener una Cuenta de Resultados y un Balance. De esta forma, se puede conocer la evolución real del negocio y detectar las necesidades operativas de fondos (NOF).


2) Hay que conocer la financiación de la que dispone la empresa en el momento actual, es decir, lo que se denomina pool bancario. Así se puede saber si el ese pool bancario cubre las necesidades reales que tiene la empresa para seguir operando y experimentar un crecimiento o no.


3) Estudiar al detalle tanto las cantidades disponibles como las herramientas financieras que se están utilizando en cada caso para ver si son las más adecuadas según los objetivos marcados.


4) En el mercado, existe una gran variedad de entidades y productos destinados a la financiación de las pymes. Por ello, es importante seleccionar bien los instrumentos que se van utilizar en cada caso y llevar a cabo una adecuada negociación bancaria.


5) El asesoramiento por parte de una consultora especializada puede ayudar a diseñar una estrategia financiera perfecta para una pyme que está en proceso de desarrollo, con el fin de asegurar el éxito y el crecimiento de su negocio.





lunes, 20 de junio de 2016

PARA EVITAR LA DESMOTIVACIÓN LABORAL

La desmotivación laboral es uno de los peores males de cualquier organización. Las personas desmotivadas rinden menos y acaban por afectar a la productividad de la empresa. Un buen líder debe garantizar que todos sus empleados mantengan una actitud proactiva y que estén motivados en sus tareas profesionales.  Está contrastado que los resultados que se obtiene son claramente mejores que si la plantilla de trabajadores está desmotivada. 

Cualquier puesto de trabajo es importante para el buen funcionamiento de la empresa.  Por esa razón, la actitud que cada uno de los trabajadores influye en los resultados a corto y largo plazo. Los factores que influyen en la desmotivación de los trabajadores son varios: 



Principales motivos que producen desmotivación

  • Estancamiento profesional


La monotonía y la rutina provocan una dinámica que puede acabar por desmotivar a los trabajadores porque no ven resultados ni avanzan en la empresa. 

En estos casos, como jefe se debe ofrecer compensaciones para evitar que el trabajador se acabe desmotivando. Por otro lado, como empleado, hay que analizar nuevas opciones o explorar nuevos horizontes fuera de la empresa.

  • Falta de reconocimiento


Generalmente, los jefes tienden a llamar la atención cuando las cosas no salen como se esperaba. En cambio, también es importante pronunciarse cuando se han hecho bien las cosas y los resultados han sido buenos. Si no se premia el trabajo, puede frustrar a los empleados y colaboradores.  

  • Estancamiento salarial


Cuando no se asciende y tampoco se ve un aumento salarial a lo largo de los años acaba frustrando. El dinero importa y no se puede plantear de otra manera, las compensaciones salariales son una forma de expresar la evolución y la valoración dentro del negocio. El jefe debe conocer en qué momentos son necesarias y el trabajador debe saber que debe expresar su frustración respecto el tema. 

  • La cultural empresarial


Si las personas que integran la organización no comparten la cultura empresarial acaba por generar desmotivación y conflictos de difícil resolución. Es importante contratar a personal afín a los intereses y valores de la empresa; y el trabajador debería tener en cuenta que la cultura empresarial es un factor importante en su desarrollo como profesional y su comodidad dentro de la empresa. 

Una buena comunicación interna y directa puede evitar estas situaciones de desmotivación laboral. Además, la comunicación jefe-trabajador puede evitar la aparición de conflictos dentro de la empresa.


viernes, 17 de junio de 2016

10 ERRORES EN LA ESTRATEGIA DE BRANDING

En el complejo mundo empresarial es importante dotar de personalidad a tu empresa para aportar un valor diferencial frente al resto. La personalidad otorga autenticidad y credibilidad, a la marca y, por lo tanto, la fidelidad de los clientes permanece e incluso aumenta. Este proceso de branding requiere de una creatividad importante, por lo que son muchos los empresarios que fracasan en el intento de crear una marca de éxito. La imagen es tan importante como toda la parte de números, porque dependerá precisamente de esta que tengas presencia en el mercado. Por lo tanto...


¿Qué debemos evitar en la estrategia de branding?


1) No ser analíticos: la mayor parte de las empresas piensan en su marca en términos de marketing o con el foco puesto en su eslogan o logotipo. Pero crear una identidad corporativa es algo más que pensar en cómo llamar la atención frente a la competencia. A la hora de empezar a pensar en una marca, esta debe ser dotada con unos principios básicos sólidos y que sea capaz de representar lo que su target espera de ella.



2) Abandonar la marca: especialmente en tiempos de inestabilidad económica, muchas compañías aprovechan para realizar cambios o alteraciones en su identidad. Este proceso suele llevarse a cabo de forma inadecuada, lo que provoca confusión en nuestros ya clientes. La regla de oro en esta línea es que cuando la empresa empieza a estar cansada de su logo y eslogan de siempre, se dé cuenta de que es el momento en el que realmente ha calado entre sus clientes.



3) Diversidad de gustos: ninguna marca puede gustar a todo el mundo. De ahí que cuando los gestores de un negocio se encuentren en una fase de bloqueo, la mejor opción es que se centren en lo que crean que más le gustará al público de su producto o servicio a nuestro nicho de mercado.



4) Desconocer quién se es: todo emprendedor debe ser consciente de lo que es y de lo que hace. De ahí que deba analizar sus debilidades de manera honesta y tener claras sus fortalezas.



5) Falta de compromiso: es un error muy habitual no entender la identidad corporativa como un todo que integra aspectos fundamentales de un negocio. De ahí que se deba estar 100% comprometido con la compañía que lo sustenta.



6) Entendimiento: la marca ha de ser inteligible para todo el mundo, tanto para los clientes a los que esta se dirige como a sus responsables. Y lo que es más importante: a los inversores que van a financiar el proyecto.



7) Plan de marketing: dentro de la fase de creación de identidad de una marca sus responsables deben pensar en un plan integral de marketing que ayude a darle visibilidad de la mejor forma posible.



8) Jergas: las empresas suelen utilizar su argot, lenguaje que en términos de branding,  cosa que no beneficia a la compañía, sino al contrario, el mensaje será confuso para la audiencia a la que se dirige.



9) Diferenciarse: ser distintos a la competencia por el mero hecho de ser otra empresa no es hacer branding, al menos no lo es si queremos conseguir aumentar las ventas. De ahí que se deban realizar esfuerzos reales para diferenciarse de la competencia, no solo de imagen.



10) Finalizar el proceso: si se ha conseguido una marca de éxito, será el momento en el que se tiene que dejar de construir y empezar con su consolidación. En esta fase se vuelve fundamental monitorizar los resultados de la campaña para analizarlos, revisarlos y mejorar la estrategia de marca en caso de que algo falle.







miércoles, 15 de junio de 2016

ANTES DE PEDIR UNA AYUDA DEBES SABER QUE...

Desde los inicios del año 2008, muchas pymes y autónomos tuvieron que poner fin a su actividad a causa de la gran crisis económica que sufrió España y gran parte de Europa hasta día de hoy. Ahora, nos encontramos en un país sumergido en una lenta recuperación económica y política, donde las administraciones públicas han comenzado a apoyar de nuevo a los viejos autónomos y nuevos emprendedores. Las políticas de fomento nacional como la Estrategia de Emprendimiento y Empleo Joven 2013-1016 ofrecen más protagonismo y apoyo a este colectivo. De la misma manera, las Comunidades Autónomas también ofrecen ayudas a sus autónomos que complementan a las puestas en marcha por el Ministerio de Empleo

Tanto las ayudas nacionales como las autonómicas son una fuente de ingreso muy útil sobre todo para aquellas empresas que empiezan desde cero. Pese a que las ayudas siempre son bien recibidas, aquellas personas que están pensando en solicitarlas deberían tener ciertos aspectos en cuenta para no cometer errores y evitar que el negocio no despegue.



Lo que tienes que saber antes de pedir una ayuda

A. Es un complemento a tu negocio: Ya lo dice su nombre, una ayuda es un apoyo, un complemento, por eso nunca debe ser una de las patas sobre las que se sustente un negocio. Debes intentar conseguirlas pero no condicionar tu proyecto a ellas, más bien debes tener un plan “A” por si llegan y un plan “B”, por si no.

B. De cuantía variable: La cuantía de una subvención puede variar en función de numerosos factores: perfil del autónomo, actividad del negocio, grado de innovación, forma jurídica, inversión a realizar, empleo a crear, impacto socioeconómico en su localidad y territorio de implantación, etc.

C. Incierto: A pesar de la publicidad institucional, conseguirlas no es ni fácil, ni rápido, ni seguro. Por ello es fundamental contar con un plan “B”.

D. A veces hay que adelantar: Las subvenciones a la inversión se suelen pagar después de ejecutar la misma, por lo que previamente tendrás que financiarla de otra forma.

E. Generalmente cofinanciar: Las Administraciones sólo suelen financiar una parte del dinero necesario y normalmente exigen que el autónomo o la pyme aporten algo de capital propio. Es también una manera de asegurar el compromiso con el proyecto.

F. Infórmate bien al solicitarlas: Las Agencias de Desarrollo Local y las entidades que apoyan a los emprendedores en cada Comunidad Autónoma suelen ser las encargadas de su gestión. Debes acudir a ellos para su tramitación.

G. Léete las bases: Las bases de las convocatorias de subvenciones se publican en el BOE o en los diarios oficiales de las Comunidades Autónomas. Conviene que te hagas con ellas y las analices con detenimiento.

H. A veces hay que competir o ser rápido: Algunas subvenciones se rigen por el régimen de concurrencia competitiva (se valoran todas las solicitudes y se otorga la subvención a los proyectos que hayan sido mejor valorados) y otras por el de concurrencia no competitiva (se resuelve por orden de presentación hasta agotar los fondos disponibles), lo que obliga a ser rápido en su presentación.

I. Fondos limitados: Cada Comunidad Autónoma cuenta hoy en día con sus propios programas de subvenciones para autónomos, emprendedores y pymes, aunque los fondos destinados a los mismos se han visto sensiblemente reducidos con la crisis y los recortes. Generalmente, se trata de dinero que procede en parte de fondos europeos al desarrollo o de programas nacionales, por lo que su funcionamiento es bastante similar de una comunidad autónoma a otra.

J. Temáticas preferentes: Se convocan en función de las necesidades que tenga un territorio y de las preferencias políticas.

K. Límites temporales: Las ayudas, por lo general, están limitadas en el tiempo. Algunas se convocan todos los años dentro de un marco de ayudas plurianual, pero existen otras que únicamente se convocan para un período en concreto.

L. Existen incompatibilidades: Muchas de ellas, especialmente las que son a fondo perdido, pueden ser incompatibles entre sí.


martes, 14 de junio de 2016

ERRORES COMUNES AL SOLICITAR EL “PAGO ÚNICO”

A la hora de comenzar una actividad profesional, una de las opciones más utilizadas para financiar el inicio del negocio es la de capitalizar el paro. Esta modalidad, también conocida como Pago Único, permite que el futuro autónomo pueda beneficiarse de la prestación por desempleo de la que es beneficiaria.

En el momento de solicitar el Pago Único de la Seguridad Social, surgen muchas dudas y se comenten muchos errores por desconocimiento del trámite. De esta manera, los dos segundos puntos son esenciales para poder obtener la prestación, tan necesaria y óptima para los emprendedores. 

Error 1: Solicitar el Pago Único después de darse de alta en la Seguridad Social

Uno de los primeros pasos al entrar en el mundo laboral es darse de alta en la Seguridad Social. En cambio, si emprendes un nuevo negocio y quieres obtener la prestación del Pago Único, es un error. De hecho, es uno de los errores más habituales entre los autónomos que van a utilizar la capitalización por desempleo. 

Se trata de una situación que ocurre con demasiada frecuencia, bien por puro desconocimiento, bien porque en muchas ocasiones resulta mucho más intuitivo comenzar la actividad o bien porque nos damos cuenta de que habríamos podido capitalizar el paro demasiado tarde.

Sin embargo, en el momento que nos damos de alta en la Seguridad Social, perdemos el derecho a solicitar el Pago Único, perdiendo de esta manera todos nuestros derechos consolidados y una buena oportunidad para financiar nuestro negocio.



Error 2: Paralizar el inicio de actividad hasta recibir la aprobación del SEPE

El Pago Único es un derecho del perceptor que debe ser aprobada siempre que se cumplan los requisitos que dan derecho a su disfrute. En este sentido, parece lógico esperar hasta recibir la aprobación por parte del organismo responsable. En cambio, si nuestra intención es simplemente la subvención de las cuotas a la Seguridad Social, lo aconsejable es comenzar la actividad sin ningún tipo de complejos.

De hecho, en algunos casos, el reconocedor del SEPE espera hasta que el autónomo se da de alta en la Seguridad Social para aprobar la solicitud. Evidentemente, el solicitante deberá presentar los justificantes de cotización a la Seguridad Social correspondientes al mes de inicio de actividad.


lunes, 13 de junio de 2016

EMPRENDEDOR DESPUÉS DE LOS 40: ¿POR QUÉ NO DESPEGO?

Cuando dejas de ser de empleado y comienzas a emprender después de los 40 años, estás habituado a realizar las tareas de tal forma que controlas cómo hacerlo y los resultados que vas a obtener. Es decir, cuando haces A para obtener B normalmente ese es el resultado o al menos se le parece bastante.

Cuando empiezas un nuevo proyecto, la incertidumbre es una constante en el día a día. Por lo tanto, te mueves en términos de probabilidades porque no hay nada que te garantice el resultado que esperas al 100%

De hecho, las variables que intervienen a la hora de conseguir resultados son numerosas:


  • Tu manera de pensar, que a su vez determina lo que proyectas en los demás.
  • Tu posicionamiento estratégico.
  • Tu comunicación
  • Cómo te mueves y dónde.
  • El mercado.





Salvo el mercado, todas las demás dependen de uno mismo y puesto que son “variables” significa eso, que “varían”. Y es precisamente que en función del mercado, a veces hay que cambiarlas y adaptarlas a la nueva situación. Dicho de otra manera, nada es inmutable, todo puede cambiar en cuestión de meses o semanas por lo que la clave de todo está en la resistencia que tengas al cambio.
Y es que esa resistencia al cambio precisamente es lo que muchas veces impide el despegue de cualquier negocio o simplemente desatascar una situación que en un momento dado no nos es favorable.

Muchas veces no nos damos ni cuenta que estamos estancados en algo que no avanza o que no nos lleva a ninguna parte. Otras veces, tampoco lo queremos ver. Realmente, no es tan fácil saber qué hacer cuando estás bloqueado y lo más beneficioso en estas situaciones es conocer por qué razones esto sucede. Así pues, vamos a detallar 3 razones o conclusiones que te ayuden a afrontar el cambio al que te resistes.

1. No estás alineado


Estar alineado significa que estás en tu centro, es decir, que realmente estás donde quieres estar haciendo lo que quieres hacer y que mejor se te da y además lo haces según tus valores. Pregúntate a ti mismo, ¿qué hay más allá de mí y de lo que estoy haciendo? 

Una buena parte de los bloqueos que tenemos vienen porque hacemos lo que nos dicen los demás -dinámica del empleado- que tenemos que hacer sin acompañar esa escucha de la de escucharnos a nosotros mismos y a lo que sentimos. Esto tiene mucho que ver con tu intuición y ésta habla a través de tu cuerpo al que, desgraciadamente, muy pocas veces hacemos caso.

Cuando no estás alineado el cuerpo te lo dice, porque no te sientes bien, pueden aparecer pequeñas lesiones o achaques incluso. El síntoma más evidente es que no quieres hacer lo que sabes que tienes que hacer, tiendes a no moverte y cada vez haces menos y menos quieres hacer

Todos procrastinamos de vez en cuando, pero cuando esa procrastinación es prácticamente constante y con un determinado tipo de tareas entonces es que no estás alineado y eres un manojo de miedos que te impiden avanzar. Eso es un claro síntoma de que hay una resistencia al cambio que no te permite despegar como quieres.

2. No te estás mostrando

El mismo miedo que te impide avanzar, impide también mostrarte con seguridad y hace que te ocultes y te quedes en la cueva sin darte cuenta, es decir, en tu zona de confort. La consecuencia es que no se te ve donde se te tiene que ver, es decir, donde realmente puedes brillar y estar en tu salsa.

Esto pasa muchas veces con los modelos de negocio. Te han dicho que tal modelo de negocio es el que funciona y no te has parado a pensar si realmente ese modelo de negocio está alineado contigo. Es decir, si tus cualidades, habilidades, capacidades son las idóneas para desarrollar ese modelo de negocio. Dicho de otra manera, un modelo de negocio es una especie de traje y como tal te tiene que venir como anillo al dedo y tienes que sentirte cómodo con él puesto.

Otra cosa es que necesites un período de aprendizaje que al principio te resulte un poco incómodo. Por ejemplo, en los negocios online siempre hay que aprender una serie de aspectos relacionados con la tecnología que suele ser algo pesado, pero digamos que no te importa aprender porque si hay algo que te apasione es escribir en un blog.

Pero si escribir no te gusta, no se te da bien, a lo mejor te tienes que plantear si esa es la manera en la que quieres mostrarte a tu público y como más les puedes aportar. Si no es así, tendrás que buscar otra forma, otro vehículo a través del cual mostrar lo mejor de ti.



3. Te empeñas en vez de perseverar

Me ha pasado muchas veces, elegir un camino o estrategia sin analizarla muy bien y empeñarme en que es la correcta y seguir machacando, aunque yo lo veo como que persevero y como para emprender hay que perseverar pues ya está y tan ricamente.

Elegir una estrategia o camino sin analizarla correctamente es el equivalente a darse con la cabeza contra la pared para pasar a una estancia cuando tienes la puerta al lado y tienes la llave para abrirla o si me apuras hasta la puerta está abierta pero 
ni te has parado a mirar.

De aquí se sale sólo de una manera: tomando distancia, mirando los resultados, y viendo lo que te ha funcionado y lo que no y a partir de ahí tomar decisiones que te lleven por un camino diferente o el mismo pero con algunos pequeños ajustes, eso sí, imprescindibles por otra parte.


Conclusión

Cuando tu negocio esté estancado primero mira bien si estás haciendo lo que tienes que hacer y si no lo estás haciendo, pregúntate por qué no lo haces. Muchas veces en tu interior es donde están muchas de las claves de lo que nos sucede y un cambio de actitud puede suponer una auténtica revolución que te catapulte al lugar donde realmente quieres estar.


miércoles, 8 de junio de 2016

ASÍ COTIZAN LOS AUTÓNOMOS EN SUS ÚLTIMOS AÑOS DE PROFESIÓN

Los profesionales por cuenta propia cobran un 37% menos que los asalariados


Como autónomo, sabe que entre usted y los asalariados existen múltiples diferencias durante el período de vida laboral. Sin embargo, una de las diferencias más claras se da en el ámbito de las prestaciones sociales, y en más concretamente en la pensión de jubilación. De media, un asalariado accede a una jubilación un 37% superior que un trabajador por cuenta propia.

Un asalariado perteneciente al régimen general y que decide jubilarse recibía a finales del pasado año unos 988 euros mensuales de media. En cambio, los profesionales por cuenta propia se tenían que conformar con 623 euros mensuales, unos 360 euros menos que los asalariados. No obstante, ahora los autónomos tienen la posibilidad de aumentar la base de su cotización en los últimos años de su vida laboral, según indica EFE

El Estado limita la base máxima a partir de los 47 años.  La intención de la limitación es que no se produzcan adquisiciones de pensiones de mayor cantidad en los últimos años de cotización, que son precisamente los que se valorarán para realizar el cálculo de la pensión según la normativa legal vigente. 



Cantidades

En este aspecto, el tope establecido será de 1.964 euros mensuales, cuando los autónomos menores de 47 años pueden elegir la base entre 893 y 3.642 euros. Por lo tanto, a día de hoy, el 93% de los autónomos cotizan por lo mínimo, aunque la cifra varía según la edad del trabajador. 

De este modo, entre los 48 y 50 años hay un 84% de autónomos con la base mínima; entre 51 y 55 años llega al 76%. Por el contrario, entre 56 y 60 años tal cantidad se reduce hasta el 65% de los profesionales.