jueves, 30 de junio de 2016

CÓMO EVITAR QUE HACKEEN EL CORREO DE MI EMPRESA

Cualquier empresa, tanto las más pequeñas como las más grandes, utilizan el correo electrónico como método de comunicación interna y externa. El gran transito de correos coloca a las empresas en una situación que facilita que alguien averigüe las direcciones de correo corporativo. Esta problemática es muy común entre las pymes y los autónomos, colectivos vulnerables a ser hackeados pues carecen de recursos de seguridad en sus software, a diferencia de lo que ocurre en las grandes empresas.

El Instituto Nacional de Ciberseguridad (INCIBE) detalla cuáles son los factores por los que se da esta problemática en las entidades. En concreto, explican que existen algunas prácticas, consideradas de riesgo, que facilitan a los ciberdelincuentes averiguar una dirección de correo y otros datos con los que realizar ataques.




PRÁCTICAS QUE SE DEBEN EVITAR:


1) La participación en la propagación de cadenas de correo, como bromas o bulos. Ello se debe a que el reenvío de uno de esos correos se añade la dirección de la empresa, por lo que se puede obtener una cantidad importante de información a partir de cada uno de estos envíos.


2) Contestar los mensajes de spam, pues a través de esta práctica se comprueba que la dirección corporativa de correo está activa y puede ser utilizada para realizarle más ataques. 


3) Participar en páginas que ofrecen premios, descuentos o promociones a cambio de rellenar un cuestionario, pues en muchos casos dichos espacios funcionan únicamente para recabar información y venderla.


4) La instalación de aplicaciones de dudosa reputación. Ello se debe a que en la mayoría de los casos requieren permisos no necesarios de acceso a la información personal, por lo que obtienen dichos datos y la de los contactos que conocen a dicho usuario.



















martes, 28 de junio de 2016

VÍAS PARA NO PAGAR A HACIENDA TODO DE GOLPE

Para muchos empresarios la entrada del verano es significa que es el momento de presentar la “temida” Declaración de la Renta en España. Este trámite con la Agencia Tributaria regulariza nuestra situación fiscal y determina lo que por desgracia tendremos que pagar a Hacienda o por suerte, la cantidad que Hacienda nos tendrá que devolver. 

En numerosas ocasiones, la cantidad a pagar conlleva numerosas dificultades puesto que puede llegar a ser bastante elevada. Pero no hay de qué preocuparse; existen vías para aplazar o fraccionar esta deuda con la Agencia Tributaria sin morir en el intento.

1) Fraccionamiento: tal y como establece el artículo 97.2 de la Ley del IRPF, el ingreso de la autoliquidación se puede dividir en dos partes sin ningún tipo de coste. 

  • La primera parte será el 60% del importe y se podrá pagar mediante adeudo en cuenta, en efectivo y otras formas de pago antes del 30 de junio
  • El 40% restante se deberá pagar antes del 7 de noviembre mediante ingreso en favor del Tesoro Público o domiciliando el segundo plazo.



2) Aplazamiento:  una posibilidad a través de la cual el contribuyente podrá aplazar la deuda en los mismos términos que para cualquier otra deuda que se desee fraccionar o aplazar con la Agencia Tributaria. Para aplazarlo, se requiere que se presente una propuesta de pago (mensual, trimestral o anual), en la que se indique la fecha del primer pago y el motivo de la solicitud, que puede incluir pagos de nóminas o falta de tesorería. A este aplazamiento se le aplicará el tipo de interés de demora correspondiente, que para 2016 ha bajado al 3,75%.


lunes, 27 de junio de 2016

SÍ AL BREXIT, ¿QUÉ PASA CON LAS EMPRESAS ESPAÑOLAS?

Es una realidad, el Reino Unido ha decidido abandonar la Unión Europea. En cuanto se anunció la victoria del “sí” a la salida, las reacciones económicas fueron instantáneas: las principales plazas europeas han caído con mucha fuerza, el IBEX se ha dejado un 12,35% -la mayor caída de su historia- y la libra esterlina se ha depreciado más de un 10%, alcanzando niveles de 1985. Y como era previsible, David Cameron, hasta entonces Primer Ministro, ha dimitido. 


Las consecuencias del Brexit se han dejado ver desde el primer momento, pero los verdaderos efectos aún están por suceder y son difíciles de prever. De lo que no cabe duda es que ningún país de la Unión Europea se va a librar de sufrir los efectos adversos de lo que Nicholas Taleb denominó como un cisne negro, y mucho menos las pymes españolas. ¿Qué efectos tendrá sobre nuestras empresas?


Muchos vínculos comerciales

A lo largo de los últimos años, los vínculos comerciales entre España y el Reino Unido han vivido una época dorada. Reino Unido es el quinto mercado mundial para las empresas españolas, ya que supone un 7% del total de nuestras exportaciones anuales.

Esta floreciente relación bilateral no solo es comercial, sino también financiera. Tanto es así que el Reino Unido supone el principal destino para la inversión española, con alrededor de 48.000 millones de euros en 2015, un 14% de la inversión extranjera directa total (IED). Pero la relación es bidireccional, ya que las empresas británicas invirtieron en torno a 20.000 millones de euros en España, un 10% de su IED.


La depreciación de la libra, negativa para el turismo y las exportaciones

No olvidemos que el Reino Unido no cambió su moneda al entrar en la UE en 1973, sino que mantuvieron la libra esterlina. Uno de los efectos del Brexit ha sido la depreciación de la libra, que ha sido como un jarro de agua fría que tendrá efectos negativos sobre las exportaciones españolas.

Otra consecuencia de la depreciación de la libra será en la entrada de turistas en España. Nuestro país recibe anualmente más de 15 millones de turistas ingleses, cerca del 25% del total, en un sector que constituye el 10% del PIB español. La depreciación de la libra provoca un encarecimiento de los bienes y servicios en nuestro país, y muchos turistas dejarán de venir, con las implicaciones negativas que esto tendrá sobre las empresas del sector de la hostelería.


Restricciones en la libre circulación

El trasiego de personas y empresas que viajan a Reino Unido en búsqueda de oportunidades laborales o de negocios es cada año más elevado. Sin embargo, a raíz del Brexit, la incertidumbre será la nota predominante hasta que se articule definitivamente cómo se realizará la salida de la Unión Europea.

Si finalmente como parece, el Reino Unido restringe la entrada de inmigrantes (verdadera razón de peso para votar por el Leave), los cambios regulatorios tendrán un enorme impacto en la libre circulación de personas, bienes y servicios, y sobre los derechos adquiridos como trabajadores en las islas británicas.

Esta profunda y singular relación entre nuestro país y el Reino Unido ayuda a entender por qué España fue el país más contrario al Brexit, y de por qué las empresas allí instaladas justificaban con tanta vehemencia la permanencia dentro de la Unión Europea. No sabemos qué nos deparará el futuro, pero lo más probable es que el Brexit tenga consecuencias más negativas que positivas sobre nuestras empresas.




Además, España sigue sin Gobierno, una situación que dificulta la estabilidad política y económica. Tras estas segundas elecciones, el futuro español sigue siendo incierto. El próximo gobierno tiene una gran responsabilidad para mantener vínculos con el Reino Unido para evitar que las inversiones bilaterales se anulen. Así como que los españoles que viven allí tengan que regresar por las dificultades en obtener el permiso de residencia. O que los ingleses que viven en territorio español regresen a su país de origen, en especial, a aquellos ciudadanos de Gibraltar. 



jueves, 23 de junio de 2016

CREAR UNA EMPRESA EN INTERNET

Todos sabemos que Internet fue la gran revelación del siglo XX y que en este el siglo XXI es una herramienta indispensable en nuestro día a día. Cada vez son más los que deciden emprender su negocio a través de Internet. Uno de los modelos que más han proliferado en los últimos años han sido las tiendas online. Y aunque puede parecer complicado, en realidad, sólo hay que completar una serie de trámites burocráticos para iniciar la actividad de forma legal.

Según informan desde el software de facturación online Quipu, existen dos maneras para abrir una tienda a través de Internet:


A) Lo más sencillo es darse de alta como autónomo según el producto que se vaya a comercializar. De esta forma, se pueden emitir las facturas correspondientes a los clientes y cumplir con las obligaciones fiscales que requiere la actividad.


B) La otra fórmula es constituir una sociedad y abrir la tienda como una empresa. En este caso, los trámites son algo más complejos y lleva un poco más de tiempo. En primer lugar, hay que decidir el tipo de sociedad que se quiere formar. Lo más recomendable para el comercio electrónico son las sociedades limitadas o las sociedades civiles.




A partir de ahí se deben seguir los pasos normales para la constitución de empresas:

1) Solicitar al Registro Mercantil un nombre para la sociedad.


2) Redactar una escritura pública de constitución con los datos de los socios y su participación correspondiente.


3) Firmarla ante notario.


4) También es necesario abrir una cuenta bancaria a nombre de la sociedad con una aportación de al menos 3.000 euros para las sociedades limitadas.


5) Solicitar a Hacienda el NIF provisional y darse de alta en el Impuesto de Actividades Económicas.



Leyes que deben cumplir las tiendas online

Una vez decidida la fórmula a utilizar, lo primero que hay que hacer es registrar el dominio de la página web que actuará como tienda online. Pero antes de empezar a vender, se deben cumplir las tres leyes vigentes en España para el comercio electrónico.



A) Ley de Protección de Datos (LOPD): según la cual se deben dar de alta los ficheros que tengan datos personales en la Agencia Española de Protección de Datos e informar a los clientes de los medios existentes para cancelar, corregir o acceder a la información.


B) Ley de Servicios de la Sociedad de la Información y del Comercio Electrónico (LSSICE): en la web deben aparecer todos los datos del administrador de la página, así como las condiciones de uso, el contacto y la denominación social de la tienda.


C) Ley de Consumidores y Comercio Electrónico (LGDCU): en la que se incluyen los derechos básicos del consumidor, como el plazo de las devoluciones, aceptación o no de los daños que pueda sufrir la mercancía durante el transporte o un apartado de precios de fácil acceso. 



martes, 21 de junio de 2016

ESTRATEGIA FINANCIERA PARA PYMES

La profunda crisis económica y la falta de financiación han llevado a numerosas pequeñas y medianas empresas al cese de su actividad. Pese a que es un importante factor, no podemos olvidar que la mala gestión, la falta de previsión y el insuficiente conocimiento también han influido en el fracaso de algunos negocios. 

Sin embargo, otras muchas pymes han conseguido superar la crisis e incluso han salido fortalecidas y están en pleno crecimiento. Es en este momento cuando estas empresas se enfrentan a otra dificultad: el negocio necesita más recursos y, por tanto, mayor financiación.

Los empresarios deben tener en cuenta que una de las claves de su éxito es diseñar una adecuada estrategia financiera para su pyme. Para ello, es necesario identificar los objetivos económicos de cada empresa a corto y largo plazo y dotarlos de los instrumentos financieros adecuados a cada período. La financiación a largo plazo se centrará en el activo no corriente, el activo fijo, y la financiación a corto plazo en el activo corriente, el circulante.


Pasos en una estrategia financiera


1) El primer paso es realizar un análisis económico financiero de la empresa y obtener una Cuenta de Resultados y un Balance. De esta forma, se puede conocer la evolución real del negocio y detectar las necesidades operativas de fondos (NOF).


2) Hay que conocer la financiación de la que dispone la empresa en el momento actual, es decir, lo que se denomina pool bancario. Así se puede saber si el ese pool bancario cubre las necesidades reales que tiene la empresa para seguir operando y experimentar un crecimiento o no.


3) Estudiar al detalle tanto las cantidades disponibles como las herramientas financieras que se están utilizando en cada caso para ver si son las más adecuadas según los objetivos marcados.


4) En el mercado, existe una gran variedad de entidades y productos destinados a la financiación de las pymes. Por ello, es importante seleccionar bien los instrumentos que se van utilizar en cada caso y llevar a cabo una adecuada negociación bancaria.


5) El asesoramiento por parte de una consultora especializada puede ayudar a diseñar una estrategia financiera perfecta para una pyme que está en proceso de desarrollo, con el fin de asegurar el éxito y el crecimiento de su negocio.





lunes, 20 de junio de 2016

PARA EVITAR LA DESMOTIVACIÓN LABORAL

La desmotivación laboral es uno de los peores males de cualquier organización. Las personas desmotivadas rinden menos y acaban por afectar a la productividad de la empresa. Un buen líder debe garantizar que todos sus empleados mantengan una actitud proactiva y que estén motivados en sus tareas profesionales.  Está contrastado que los resultados que se obtiene son claramente mejores que si la plantilla de trabajadores está desmotivada. 

Cualquier puesto de trabajo es importante para el buen funcionamiento de la empresa.  Por esa razón, la actitud que cada uno de los trabajadores influye en los resultados a corto y largo plazo. Los factores que influyen en la desmotivación de los trabajadores son varios: 



Principales motivos que producen desmotivación

  • Estancamiento profesional


La monotonía y la rutina provocan una dinámica que puede acabar por desmotivar a los trabajadores porque no ven resultados ni avanzan en la empresa. 

En estos casos, como jefe se debe ofrecer compensaciones para evitar que el trabajador se acabe desmotivando. Por otro lado, como empleado, hay que analizar nuevas opciones o explorar nuevos horizontes fuera de la empresa.

  • Falta de reconocimiento


Generalmente, los jefes tienden a llamar la atención cuando las cosas no salen como se esperaba. En cambio, también es importante pronunciarse cuando se han hecho bien las cosas y los resultados han sido buenos. Si no se premia el trabajo, puede frustrar a los empleados y colaboradores.  

  • Estancamiento salarial


Cuando no se asciende y tampoco se ve un aumento salarial a lo largo de los años acaba frustrando. El dinero importa y no se puede plantear de otra manera, las compensaciones salariales son una forma de expresar la evolución y la valoración dentro del negocio. El jefe debe conocer en qué momentos son necesarias y el trabajador debe saber que debe expresar su frustración respecto el tema. 

  • La cultural empresarial


Si las personas que integran la organización no comparten la cultura empresarial acaba por generar desmotivación y conflictos de difícil resolución. Es importante contratar a personal afín a los intereses y valores de la empresa; y el trabajador debería tener en cuenta que la cultura empresarial es un factor importante en su desarrollo como profesional y su comodidad dentro de la empresa. 

Una buena comunicación interna y directa puede evitar estas situaciones de desmotivación laboral. Además, la comunicación jefe-trabajador puede evitar la aparición de conflictos dentro de la empresa.


viernes, 17 de junio de 2016

10 ERRORES EN LA ESTRATEGIA DE BRANDING

En el complejo mundo empresarial es importante dotar de personalidad a tu empresa para aportar un valor diferencial frente al resto. La personalidad otorga autenticidad y credibilidad, a la marca y, por lo tanto, la fidelidad de los clientes permanece e incluso aumenta. Este proceso de branding requiere de una creatividad importante, por lo que son muchos los empresarios que fracasan en el intento de crear una marca de éxito. La imagen es tan importante como toda la parte de números, porque dependerá precisamente de esta que tengas presencia en el mercado. Por lo tanto...


¿Qué debemos evitar en la estrategia de branding?


1) No ser analíticos: la mayor parte de las empresas piensan en su marca en términos de marketing o con el foco puesto en su eslogan o logotipo. Pero crear una identidad corporativa es algo más que pensar en cómo llamar la atención frente a la competencia. A la hora de empezar a pensar en una marca, esta debe ser dotada con unos principios básicos sólidos y que sea capaz de representar lo que su target espera de ella.



2) Abandonar la marca: especialmente en tiempos de inestabilidad económica, muchas compañías aprovechan para realizar cambios o alteraciones en su identidad. Este proceso suele llevarse a cabo de forma inadecuada, lo que provoca confusión en nuestros ya clientes. La regla de oro en esta línea es que cuando la empresa empieza a estar cansada de su logo y eslogan de siempre, se dé cuenta de que es el momento en el que realmente ha calado entre sus clientes.



3) Diversidad de gustos: ninguna marca puede gustar a todo el mundo. De ahí que cuando los gestores de un negocio se encuentren en una fase de bloqueo, la mejor opción es que se centren en lo que crean que más le gustará al público de su producto o servicio a nuestro nicho de mercado.



4) Desconocer quién se es: todo emprendedor debe ser consciente de lo que es y de lo que hace. De ahí que deba analizar sus debilidades de manera honesta y tener claras sus fortalezas.



5) Falta de compromiso: es un error muy habitual no entender la identidad corporativa como un todo que integra aspectos fundamentales de un negocio. De ahí que se deba estar 100% comprometido con la compañía que lo sustenta.



6) Entendimiento: la marca ha de ser inteligible para todo el mundo, tanto para los clientes a los que esta se dirige como a sus responsables. Y lo que es más importante: a los inversores que van a financiar el proyecto.



7) Plan de marketing: dentro de la fase de creación de identidad de una marca sus responsables deben pensar en un plan integral de marketing que ayude a darle visibilidad de la mejor forma posible.



8) Jergas: las empresas suelen utilizar su argot, lenguaje que en términos de branding,  cosa que no beneficia a la compañía, sino al contrario, el mensaje será confuso para la audiencia a la que se dirige.



9) Diferenciarse: ser distintos a la competencia por el mero hecho de ser otra empresa no es hacer branding, al menos no lo es si queremos conseguir aumentar las ventas. De ahí que se deban realizar esfuerzos reales para diferenciarse de la competencia, no solo de imagen.



10) Finalizar el proceso: si se ha conseguido una marca de éxito, será el momento en el que se tiene que dejar de construir y empezar con su consolidación. En esta fase se vuelve fundamental monitorizar los resultados de la campaña para analizarlos, revisarlos y mejorar la estrategia de marca en caso de que algo falle.